Reflexiones de un ciudadano: 008-LCEC-30-11-2010
“Pelendengues”
El pasado Domingo, 21 de noviembre de 2010, este ciudadano que a veces reflexiona, se encontraba ojeando el diario ABC de ese día. De repente, ¡zás! En la página nº 66 del periódico encontró un artículo titulado: Exabrupto de un Secretario de Estado contra Gallardón. Fue la chispa necesaria para encontrar la salida a tantos sucesos que enturbiaban su mente, seguramente debido a la saturación de tantos sucesos, anécdotas y falacias que se vienen acumulando en la Historia Actual del Pueblo Español; muchos de ellos propicios para reflexionar.
Según el citado artículo, el “exabrupto” del Secretario de Estado tuvo su origen en alguna declaración de Gallardón que, después de su reunión con el presidente Rodríguez Zapatero, sin que al parecer consiguiera su pretensión, responsabilizó al Presidente del Gobierno de los retrasos que tenía el Ayuntamiento madrileño en el pago a proveedores, por no autorizarle a refinanciar su deuda. Según el artículo del ABC, el Sr. Zarrías dijo: “Ahora resulta que el Ayuntamiento madrileño no paga a sus proveedores y la culpa es de Zapatero. ¡Tiene cojones!”
Señor Zarrías, este ciudadano que reflexiona, le da las gracias por ayudarle a encontrar el hilo del ovillo, a partir de su llamado exabrupto.
Cambiando la palabra malsonante cojón por el eufemismo “pelendengue”, este ciudadano, con el mayor respeto, expondrá a continuación el resultado de sus reflexiones que, en esta ocasión, se expresan en forma de preguntas y que cada cual saque sus propias conjeturas.
Sr. Zarrías, por si lo quiere considerar:
¿Tiene pelendengues que el Ayuntamiento de Madrid haya conseguido para los madrileños una deuda de más de siete mil millones de Euros?
¿Tiene pelendengues que se esquilmen los bolsillos de los ciudadanos madrileños con los impuestos y tasas de toda índole que impone el Ayuntamiento de Madrid, además de las cuantiosas multas con las que “cruje” a los ciudadanos? ¿Y es motivo de expresión “pelendenguera” el hecho de que, a pesar de la supuesta cuantiosa (por no decir desorbitada) recaudación, el Jefe de los Ediles madrileños premie a sus ciudadanos con una deuda superior al PIB de muchos Estados Europeos? ¿Dónde está el dinero recaudado de los ciudadanos?
¿Tiene pelendengues que para obras suntuosas quizás en beneficio personal o por caprichería y para subvencionar determinadas fiestas o manifestaciones públicas de algunos colectivos con su orgullo, el Ayuntamiento de Madrid sí tenga dinero? ¿Dónde va el dinero que se recauda?
De ser cierto lo que se comenta, ¿Tiene pelendengues que el Sr. Ruiz-Gallardón mantenga en la nómina del Ayuntamiento que preside unos mil seiscientos asesores? Esta pregunta recuerda una acertada expresión que dice así más o menos: “Si quieres hacer algo bien, nombra a un responsable que sea honrado, trabajador y capaz. Pero si lo que pretendes es que “vuele la pasta” y el objeto de la cuestión se volatilice en el tiempo, nombra un comité, aunque sean muchos menos de mil seiscientos amiguetes o asesores.”
Y para terminar con la gestión del Sr. Ruiz-Gallardón, aunque no se agota el tema, ¿Tiene pelendengues que el Ayuntamiento de Madrid haya inventado y acose a los madrileños con una “tasa injustamente progresiva” en su forma de aplicación?
Sr. Zarrías, hay otras cuestiones en el lado opuesto, que también, para este ciudadano que reflexiona, tienen atributos pelendengueros; sean por ejemplo:
¿Tiene pelendengues que el Sr. Rodríguez Zapatero, haya negado reiterada y públicamente la crisis española hasta que ganó las elecciones del año 2008?
¿Tiene pelendengues que en España haya aproximadamente cinco millones de parados, según dicen algunos medios de comunicación?
¿Tienen pelendengues las cuantiosas subvenciones que paga el Gobierno Español a los llamados Sindicatos Mayoritarios y a otros colectivos, españoles y extranjeros? ¿Dónde está el dinero?
¿Tiene pelendengues la existencia de determinados Ministerios, cuyos responsables han demostrado su presunta inutilidad en el ámbito político y social?
¿Tiene pelendengues que el Sr. Carot Rovira pague con presunto dinero público, un millón de Euros por una lanza a un supuesto Jíbaro? ¿Dónde está la lanza? ¿De dónde salió el dinero? ¿Cuánto se gastó realmente en ese dispendio estúpido, cuando en España hay ciudadanos que pasan necesidades primarias?
¿Tiene pelendengues que la Comunidad Autónoma de Cataluña abra embajadas en territorio de estados extranjeros, propiciando una presunta relación según el Derecho Internacional Público?
¿Tiene pelendengues que el Sr. Rodríguez Zapatero manifieste que los parados en España en realidad trabajan para su país?
¿Tiene pelendengues que el Jefe del Gobierno Español discrimine a la mayoría de los españoles beneficiando a unos pocos nacionalistas vascos y canarios? Y en el presunto caso de que lo hubiera hecho en su propio beneficio para mantenerse en el poder, ¿tendría requetepelendengues?
¿Tiene pelendengues que, por algunas de las declaraciones que hace en el extranjero el Sr. Rodríguez Zapatero, sea, presuntamente, el hazmerreír de esos foros del exterior, mientras que en su propio país, también presuntamente, se convierta en el hazmellorar para muchos compatriotas?
¿Tiene pelendengues que el voto de cada español tenga diferente valor de representación política, dependiendo de su residencia? ¿Por qué no se cambia la Ley Electoral para que los nacionalistas tengan la Representación Nacional que realmente les corresponde?
¿Tiene pelendengues que, según el Real Decreto 1494/2010 de 5 de noviembre, se le haya concedido La Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III, a Doña. Bibiana Aido? ¿A cuántos españoles habría que concederles esta condecoración antes que a la señora Aido?
Y, por último, pero sin que se agote el tema.
¿Tiene pelendengues que en las dos ocasiones que ha gobernado España el Partido Socialista Obrero Español, la haya arruinado?
Al hilo de las anteriores reflexiones, este ciudadano opina que él y otros muchos ciudadanos, en la Democracia que conocemos, solamente tienen el valor de su único voto cuando otros lo necesitan. Votemos con la razón y dejemos aparte la ideología del corazón.
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